El agotamiento no avisa.
Se instala poco a poco. Un poco menos de paciencia el martes. Una reunión que se alarga veinte minutos sin motivo. Una decisión tomada porque era rápida, no porque fuera la correcta.
Y aquí viene lo más difícil. El líder suele ser el último en darse cuenta.
Se propaga desde arriba
Los equipos toman como ejemplo a la persona que los dirige. Cuando su energía baja, su ritmo baja. Cuando su paciencia se agota, la de ellos también.
Así que el agotamiento nunca es solo suyo. Atraviesa a todo el equipo, en silencio, una reunión a la vez.
Por eso hablo de él como un punto ciego del liderazgo, y no como una debilidad personal. No se puede corregir lo que no se ve.
Cómo está usted importa tanto como su desempeño
La mayoría de las evaluaciones de liderazgo hacen una sola pregunta: ¿está alcanzando sus números?
Pocas hacen la segunda: ¿cómo está usted, de verdad?
Sin embargo, la segunda pregunta predice la primera. Un líder agotado puede forzar los resultados durante un trimestre o dos. No durante un año.
Ver a la persona completa
Por eso hago coaching con la plataforma ARISE. Trata el bienestar como parte del retrato del liderazgo, y no como un tema aparte.
Su evaluación de bienestar, inspirada en la medicina del estilo de vida de la Harvard Medical School, se suma a su perfil de personalidad, a su manera de abordar los conflictos y a su retroalimentación de 360°. Así que, incluso antes de nuestra primera reunión, veo a la persona completa. No solo a quien rinde.
El éxito se mide por un crecimiento constante y un bienestar que sostienen el desempeño. No solo por los resultados.
En resumen
El crecimiento empieza con la conciencia. El cambio empieza con la intención. Cuide al líder, y el equipo tiende a cuidarse a sí mismo.

¿Preguntas sobre este artículo? Hábleme directamente.
Robert Roseberryrobert@salesachievements.com1 514 244 4290LinkedInInstagram